
![]() |
Ser madre. Un antes y un después |
El ser madre, cambia sus vidas en un antes y un después.
Antes de ser mamá la vida gira en nuestras necesidades, nuestros tiempos, y prioridades.

El sueño es un problema que podemos dominar a nuestro gusto, sin limites, más que los que un trabajo o estudio nos puede dictar.Pero claro podemos establecer una rutina, adaptada a nuestras necesidades.
El hogar estaba adaptado simplemente a mis gustos y no a el miedo de poder lastimar a nadie,los enchufes eran una practicidad y no un peligro.
Por esto y muchas cosas más, decidir traer un nuevo integrante a la familia con todo lo que ello supone es algo que tenemos que pensar, reflexionar, y estar dispuestas a renuncias, sacrificios, pero también muchas satisfacciones y emociones insospechadas, antes de vivirlo.
Ser madre no es una obligación, claro que a veces no podemos decidirlo y es fruto de un error. Pero si lo podemos planificar, lo aconsejable es que la pareja este en un total de acuerdo en todos los puntos, que sea deseado, y que se tome la decisión, en el momento en que la pareja considere que disfruto como tal y están preparados para dar y no solo recibir.

Tenemos que entender que ser madre es dormir a medias, siempre atenta a un suspirito, un pequeño llanto, a sustos por un poquito de fiebre, o sea a dejar el egoismo propio para poder darnos por completo a ese ser que depende tanto de nosotros , sobre todo en los primeros años de vida.
Si bien, en lo que a mi respecta, ser madre es lo más maravilloso que me pasó y por partida doble, reconozco no es una tarea que todas las mujeres están dispuestas, o tienen como meta de vida.
Si bien el proceso del embarazo, de alguna manera nos va preparando, no es lo mismo vivirlo, y ser madre es un aprendizaje que debemos aprender dia a dia, tratando de que nuestros errores, no sean frustraciones,todas las madres tenemos aciertos y errores y eso está bien,ya que es un aprendizaje compartido entre tres, si tienes una pareja, o entre dos si eres tu hijo y tu.

En lo personal es la más maravillosa aventura de vida, a pesar de los insomnios, llantos y angustias, ya que una sonrisa, una mirada de ternura o el primer “mamá”, suplen con crees toda la angustia que puedas pasar en el proceso de aprendizaje.